sábado, julio 14, 2012

El ateísmo como antónimo del pensamiento libre


Este artículo puede ir enlazado con La psicología cristiana del ateo que toca otro aspecto de este mismo tema.

Más allá de las clases de ateísmo existente y de diversas definiciones, puede decirse que, esencialmente, el ateísmo es la postura que niega la existencia de dios. Esta negación se apoya en conocimientos científicos que
no necesariamente comparten la visión atea. Sin embargo, a su vez, estos conocimientos científicos no apoyan sus investigaciones en la fe ni en la idea de dios. Por lo tanto, siendo la fe una actitud que no necesita comprobar para creer, no podría compatibilizar con la actitud científica, que sí necesita de una comprobación 'objetiva' para establecer una creencia. 

Pero este 'no compartir necesariamente la visión atea' es un asunto personal que no incumbe al conocimiento científico, sino a una persona en particular, a un científico. Es un tema individual, personal. Es decir, ese 'compartir' o 'no-compartir' alguna postura es personal y no involucra al proceso científico como método. Hay científicos (médicos, físicos, neurólogos) que son 'creyentes'. Pero ello los coloca en una contradicción, debido a que la ciencia que practican (el método) no admite ni se apoya en la fe. Digamos que ningún proceso útil y práctico necesita a dios para llevarse a cabo. Por ejemplo la medicina, la arquitectura, la política, la economía. Dios 'ha muerto'¹. Ya no es necesario. El mundo rige su accionar con base en la ciencia. Y de una manera implícita la ciencia niega la existencia de dios, al prescindir de él. Pero no puede negarlo como realidad. Que el conocimiento científico niegue la existencia de dios sería arrogante, como lo es creer en él sin las pruebas necesarias. Debido a ello no existe un discurso formal por parte de la ciencia que niegue rotundamente la existencia de dios. Es decir, no hay una 'teoría del ateísmo' en sí. Simplemente dios no es tomado en cuenta. La ciencia estudia la realidad. Podría decirse, desde la perspectiva cristiana, que estudia a la 'creación' y no al 'creador'. Aunque para la ciencia, estudiar al 'creador', resultaría absurdo. Y ciertamente es absurdo cuando uno ve ello a través de la perspectiva científica. 

Pero la ciencia, en sí, no es atea. Simplemente prescinde de la noción de dios. No lo necesita. Ni siquiera necesita negarlo. Se diría que quien es atea es la persona, que ha interpretado ese 'prescindir de la idea de dios' como una negación rotunda. Luego establece una posición: el ateísmo. Se apoya en la ciencia. Revisa la historia y encuentra que se han cometido horrores en nombre de dios. Se opone a toda creencia religiosa. Estima que lo que él 'cree' es la verdad. Está convencido que la creencia religiosa es 'mala', la historia se lo ha enseñado así. Por lo tanto el conocimiento científico es bueno. Siente la necesidad de comunicar las 'buenas nuevas'. 'Dios no existe'. 'La religión es mala, corrupta'. 'La ciencia tiene todas las curas, todas las respuestas'. 'Crean en la ciencia'. Es decir, que el ateo, sin advertirlo, conserva la actitud del cristiano. Son dos mil años de tradición que uno no puede quitarse de encima tan fácilmente. Pues, como el cristiano, el ateo cree ser partícipe de la verdad. Como el cristiano que detesta al paganismo y lo denuncia, hoy el ateo denuncia y denuesta al cristianismo y a las demás religiones y prácticas 'desacralizadas'. La ciencia llega a ser para el ateo el único proceso por el cual se llegará a conocer la verdad. La ciencia es sagrada. Podría llegar a cuestionar tal o cual hipótesis, tal o cual teoría, incluso tal o cual ley, pero jamás llegar a cuestionar al conocimiento científico como tal. Es decir, que el patrón cristiano de conducta habita 'vivo' y 'latente' en el hombre occidental; que se aleja cada vez más de la religión, pero que, psicológicamente, encuentra un reemplazo en la autoridad de la ciencia.

El ateo conserva, en esencia, las costumbres cristianas. Asume una actitud 'pastoral'. Utiliza medios de comunicación para 'predicar' la verdad científica. Pero en muchos casos el ateo no es un científico, sino un divulgador. Se diría que mientras más energía y tiempo se inviertan en divulgar el ateísmo más se descuida la ciencia a estudiar. Esto solo lo pueden hacer personas con más vocación de comunicadores que de científicos. Digamos que si un hombre de ciencia se denomina ateo no lo hace ni más ni menos científico. Hoy, más que nada, proclamarse ateo es una pose, una posición basada en opiniones. Ciertamente, hacerlo no sirve de nada más que para inflar un poco el ego, ya que ser ateo está volviéndose popular.

Luego, el ateísmo no es una posición ideológica. Como sí lo son el social-ismo, el platon-ismo, el anarqu-ismo, el empir-ismo, etcétera. El ateísmo es una corriente de OPINIÓN. No tiene un manifiesto ni teorías y mucho menos teóricos. Sin embargo, es una postura de opinión. Y como tal, encuentra argumentos para hacer prevalecer dichas opiniones. Precisamente el sufijo -ismo denota lo inamobible respecto a opiniones, creencias, o pensamientos, por esa razón tal sufijo puede instalarse, fácilmente, en posiciones intelectuales, religiosas o de opinión. Por ejemplo el social-ismo, el platon-ismo, el cristian-ismo, el bud-ismo y el ate-ísmo, el etnocentr-ismo, el rac-ismo (estas últimas posiciones de opinión). TODAS estas posiciones tienen en común que su visión o interpretación es INAMOBIBLE, pues si fuera moviente, en algún momento dejarían de ser lo que son. Aunque puede decirse que tales pensamientos y opiniones 'se mueven', sí, pero siempre en el mismo lugar. No ponen en cuestión su SER (ate-ísmo, cristian-ismo, social-ismo), sino le dan movimiento a sus opiniones o ideas, precisamente para SER MÁS lo que ya son. Y tal visión puede ser tomada a modo de 'doctrina', sin que necesariamente lo sea; como en el caso del rac-ismo, que es una posición inamobible. Digamos que en el momento en que el rac-ismo habitante en una persona se ponga en cuestión  empezará a dejar se ser un rac-ismo, y cambiará. Aunque previamente la persona se opondrá a esta nueva visión e interpondrá argumentos. En cualquier caso, la persona debe poner en cuestión el -ismo en el que se ubica, ponerlo a prueba, y si pasa tal prueba se dirá que tal visión no va en contra de su libre pensamiento. Esto se entiende cuando se dejan de lado los partidos y posturas a los cuales uno defiende. Cuando lo único que debe hacerse es sostener una constante revisión y cuestionamiento.

El ateísmo utiliza informaciones de diferentes disciplinas científicas para apoyar sus creencias² y opiniones. Aunque dichas disciplinas científicas jamás hayan publicado formalmente una prueba rotunda en contra de la existencia de dios. Como ya lo habíamos visto, la ciencia ni siquiera se ocupa de esos asuntos.


Últimamente los ateos se autodenominan 'libre pensadores'. Y ello es un error. En primer lugar, porque el ateísmo no es un pensamiento, es una opinión. En todo caso, el ateo hace uso de su libertad de opinión pública, pero no hace uso de su pensamiento, puesto que el ateísmo no es un campo de estudio en el que se haga uso del pensamiento. En segundo lugar, y más importante aún, porque no puede haber libertad de pensamiento en una corriente de opinión 'adoctrinada', o como habíamos visto, inamobible, incuestionable. Esto debido al sufijo -ismo que precisamente denota el concepto de doctrina. Toda denominación que lleve el sufijo -ismo no permite el estado de libertad de la opinión o el pensamiento. Es decir, que el ateo no puede pensar de otra manera. Tiene que pensar de tal manera, como una persona que comulgue con el social-ismo no puede pensar de otra manera más que la que le han enseñado a pensar y a opinar. No es libre de pensar y opinar diferente. Si así lo hiciera ya no sería ateo. Por lo tanto el ateo no puede ser un libre-pensador. Está encerrado en sus propias opiniones y no puede 'liberarse' de ellas. Está etiquetado. El ateísmo es antagonista de la religión y la religión es antagonista del ateísmo. Y cada -ismo con un ideal y un antagonista con el cual llevar a cabo la dicotomía arquetípica de lucha del bien contra el mal, verdad contra mentira³. Quitarse la etiqueta otorga libertad, no absoluta, pero sí libertad de pensar fuera de antagonismos y cánones preestablecidos. Por tanto un libre-pensador no se etiquetaría con ningún -ismo. Un libre-pensador es nada y todo a la vez. Un libre-pensador no manifiesta una postura acabada e inamovible. Un libre-pensador es como el hombre expuesto por Heidegger, una posibilidad siempre cambiante.

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(¹) «Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie» . Nietzsche, Friedrich.
(²) (De creer) 1. f. Firme asentimiento y conformidad con algo.
(³) «El mito del eterno retorno». Eliade, Mircea.
()  «Ser y tiempo» Heidegger, Martin.



7 comentarios:

Omarklin dijo...

Cometes un error de argumentacion, al explicar (según tu) otro error de argumentación, dices "El ateismo no es un pensamiento, es una opinión) es es totalmente falso.

Ateismo es la palabra utilizada para denominar a las personas que no creen en ningun Dios (ojo, no creer, no es lo mismo que negar, otro error de argumentación de tu parte), por lo tanto el ateismo tampoco es una opinion, es una definición.

Unknown dijo...

No hay error. El argumento es claro. La palabra 'a-te-ísmo' lleva explícita la negación (a-theos). Por lo tanto el ateísmo es la corriente de opinión que niega la veracidad de Dios como entidad, apoyándose en 'la ciencia'.

¿El ateísmo es una definición? Claro que sí. Lo es también el social-ismo, anarqu-ismo, etc. Son definiciones, a la vez que son corrientes de pensamiento. No hay contradicción en ello. Tampoco era necesario aclarar ese hecho, por ser simplemente innecesario.

El ate-ísmo no es una corriente de pensamiento (o pensamiento, en resumen) porque no hay teoría de por medio (esto se encuentra en el artículo aquí publicado, no hace falta mayor explicación). No hay una 'teoría del ate-ísmo', como sí hay teoría del social-ismo; y teóricos. El ateísmo es una opinión, una corriente de opinión. También es una creencia, ciertamente, poco o nada fundamentada en términos absolutos de su postura en sí. Es decir, que el ateísmo es la absoluta negación de Dios (como 'a-gnóstico' lo es para referirse al no-conocimiento absoluto de la divinidad o 'lo trascendente', 'lo objetivo'. A la imposibilidad, en resumen, de llegar a conocer 'el todo' absoluto) aunque, verdaderamente, no hay una teoría absoluta de la negación de Dios.

La etimología es clara. Del mismo modo los argumentos. Espero que con tus refutaciones se haya podido esclarecer aún más lo expuesto sobre el ateísmo.

Para una verificación más suspicaz, verifíquese la definición de la RAE:

ateísmo.

1. m. Opinión o doctrina del ateo.

http://lema.rae.es/drae/

Tal es una definición. Lo expuesto en el artículo es una argumentación filosófica, psicológica. No es una definición, claro está. Es una exposición a partir del pensamiento.

Un abrazo.

Omarklin dijo...

Veras, tu podrás argumentar que según el diccionario el ateísmo es la doctrina u opinión de un ateo, pero si hago un malabar de palabras, yo también puedo decir que el ateísmo es el pensamiento de un ateo ¿ o no?

Ahora, en tu definición de ateísmo, nos dices que “…dios como entidad, APOYANDOSE EN LA CIENCIA…”, bueno, eso es una barbaridad, la ciencia, ni afirma ni niega el concepto de Dios, sino que lo excluye, pues no se encuentra dentro de su campo de estudio, por lo tanto el ateísmo no se encuentra “apoyado en la ciencia” como dices.

Ahora cuando dices que el “ateísmo es una creencia poco o nada fundamentada” ahí si alucinas, hiciste lo mismo que hacen los fanáticos religiosos, o sea el de equiparar al ateísmo con una creencia, nada más te falto decir, que el ateísmo es la religión que adora a la “nada”.

Esto de equiparar al ateísmo con una creencia, es como decir que ser abstemio es una forma de “embriagarse”, o que utilizar guantes para manipular un horno es una manera de “quemarse”.

Ya entendiste ahora si tu error de argumentación

Unknown dijo...

Todo lo que afirma no se encuentra en el artículo, y puede verificarse. Hay una carencia del conocimiento del significado de las palabras. Usted tuvo que haber revisado el significado de la palabra 'creencia' antes de escribir su refutación (y de ateísmo, para empezar, porque tropezó allí). Luego asume que yo he llegado a conclusiones que jamás manifesté. No hay un nivel argumental riguroso, mucho menos una comprensión objetiva del texto, sino una interpretación, por demás, subjetiva. El texto está a la mano para su verificación . Aquí no se habla de 'nosotros', sino del conocimiento y la verdad que puede ser captada a través de los argumentos. Esto no es personal. Llevarlo a ese plano es penoso. Usted sabe a lo que me refiero.

Saludos.
Por mi parte eso es todo.

Unknown dijo...

Muy buena argumentación, entre más leo sus opiniones, más me identifico, su sintaxis y manera de usar las palabras para expresar sus ideas es muy clara y acertada, ya lo he dicho más de una vez, es bueno encontrar con quien compartir o en donde leer de una manera objetiva un texto de temas tan polémicos (puedo fijarme en los comentarios), por mi parte, felicitaciones por tan buenas conclusiones.

Anónimo dijo...

tan peleon el GATO como siempre =)

Unknown dijo...

Es agua pasada. ¿Nos conocemos?