viernes, diciembre 30, 2011

La religiosidad y el Hallelujah de Leonard Cohen





La obra de Leonard Cohen (1934) -cantautor, poeta y novelista- ha sido grandemente elogiada por un significativo número de intelectuales y artistas de diversos países del mundo. Sin embargo hay un gran sector de la crítica (no exclusivamente la prensa) que califica sus canciones y poemas como depresivos y pesimistas. Estos calificativos salen incluso de boca de sus admiradores. En una siguiente oportunidad podré manifestar cómo es que para unos el calificativo depresivo puede ser negativo, mientras que para otros resultaría más bien positivo.


Esta canción cuenta acertadamente la historia del aleluya del rey David, pero solo como punto de partida para luego abordar temas más profundos y variados. Quizá una mala interpretación de la letra lleve a calificarla simplemente de "religiosa" o "espiritual" (al menos como se entienden hoy esos conceptos). Pero una mirada más profunda puede penetrar en la literalidad y descubrir que en realidad lo que nos quiere decir el señor Cohen es que una vez que uno se somete a la pasión corre el peligro de que le destruyan el trono y le corten el cabello, pero que incluso en el padecimiento uno puede cantar un aleluya. La canción sugiere que el camino de la vida terrenal es un trayecto donde encontraremos pruebas que nos ayuden a aprender y a cantar ese aleluya producto de nuestra sangre, sudor y lágrimas. Allá a donde nos lleve el camino de la pasión estaremos expuestos al sufrimiento pero también a esa sabiduría que se esconde en los padeceres. Finalmente la vida es tan hermosa y dura que nos empuja a cantar de pie un frío y roto aleluya.


Luego, ¿puede considerarse simplemente el tema de la canción como religioso o espiritual? Más valdría no decir nada, porque en realidad la verdadera idea principal de la canción es una metáfora llena de sabiduría. Y esta metáfora no es un concepto acabado, es más bien cambiante y llena de nuevas posibilidades. Pero hay un gusto en etiquetar todo a modo de cosas. Y los grandes poetas como Leonard Cohen están expuestos a este genocidio de metáforas tras un proceso de etiquetado. Ciertamente su música no es para entretenerse, sino para aprender a través de una reflexión llevada a cabo -no por el autor- sino por uno mismo. Luego la religiosidad es usada como un símbolo pero no como un tema. Las palabras rey David, Señor, Sagrada Paloma, no se refieren únicamente a aspectos religiosos sino que expresan mucho más, y tratar de encerrárlos en una sola idea es asesinar al resto de sus posibilidades. Entonces en esta canción la religiosidad está al servicio del lenguaje poético y no al revés. La religiosidad no es el tema, es un recurso de expresión.



5 comentarios:

KIRI dijo...

Bien hablado... Espero que esto lo lea mucha gente y sirva para abrirle la mente a muchos de ellos y profundicen e indaguen más en el conocimiento y significado de canciones como esta.. Buen aporte y gracias!

Unknown dijo...

Valiosas palabras, la música es un arte, no saber apreciarlo por generalizar o no sentir su verdadera expresión es una lástima para los sentidos.

Le hallo mucha razón a tus palabras, muy buena interpretación del lenguaje, saludos!

Anónimo dijo...

He sabido que mi madre dejara el mundo terrenal y mi espiritu sufre al saberlo sin embargo en sus leciones que dio a mi vida siempre habra un aleluya, esta letra me ha reconfortado y ahora que puedo decir a mi madre cuanto la amo doy un aleluya y tambien lo dare cuando no lo este. les pido por favor un Aleluya por mi Madre.
Alberta nunca soltare tu blusa al caminar ni abandonare tus pasos te AMO

Anónimo dijo...

pero la version de leonard cohen no dice nada de la paloma sagrada ni de un frio y rot aleluya eso solo aparece en versiones posteriores

Anónimo dijo...

se hacen los psicólogos y ni siquiera saben la letra original de esta canción